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Beneficios del aprendizaje temprano de idiomas

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Incorporar a edades tempranas un nuevo idioma ofrece grandes ventajas a los niños. ¿Cuándo deben comenzar a estudiar idiomas? Estudios demuestran que en el proceso de aprendizaje se activan mecanismos naturales que los niños tienen más desarrollado para la adquisición de lenguas, la capacidad de aprendizaje es mayor, es por eso que cada vez se enseñan idiomas más temprano en los centros escolares.

Una experiencia lingüística e intercultural cuyos beneficios formativos son el desarrollo cognitivo, social, lingüístico, acústico y personal, lo que incluye cualidades como la perseverancia, participación y autoestima de los alumnos.

Aprender idiomas a una temprana edad puede ser altamente beneficioso para los niños, según un estudio de La Unión Europea presentado en el 2006, dónde concluyeron que al aprender nuevos idiomas se desarrolla la competencia lingüística, se asimilan mejor todas las lenguas (incluida la materna) y se accede a conocer otras culturas y modos de pensar que ayudan en su desarrollo general.

Los niños pueden aprender sin inconvenientes una segunda (o tercera) lengua desde pequeños y, aunque suelen tener más problemas para iniciar el habla, pronto diversifican las palabras según la lengua que estén hablando.

Formas de aprender idiomas:

Colegios bilingües, dónde se imparten grandes cantidades de materias en la lengua, esta modalidad es intensiva.

Escuelas tradicionales dónde se cursa dos o tres veces clases de idiomas, el progreso es más lento.

Aprendizaje natural mediante viajes con actividades intensivas en cursos especiales de idiomas en el extranjero. En condiciones de inmersión los niños pequeños absorben la lengua a su alrededor. Las clases son dinámicas y divertidas, se aprovechan las condiciones de capacidad de aprendizaje del niño en un contexto de juego.

Las diferencias entre los cursos de idiomas en el extranjero en contraste con los sistemas tradicionales radican fundamentalmente en que en condiciones de aprendizaje escolar tradicionales el contacto con la lengua es tan reducido que no llegan a absorberla de forma óptima.

En resumen: estudiar idiomas en el extranjero de forma temprana es beneficioso para el léxico general de los niños, promueve al conocimiento de distintas culturas y permite comprender la información que llega desde otras partes del mundo, cuanto antes se comience mejor.

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