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APRENDER EL ENTORNO NATURAL: UNA CARRERA DE FONDO

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En los rocódromos se aprenden muchas cosas, pero hay algo que no podemos aprender: la seguridad en aludes y glaciares. La naturaleza no se puede reproducir a escala uno uno siempre y las paredes artificiales no pueden mostrarnos situaciones como la avalancha de nieve, ni siquiera la baja temperatura que incrementa la inseguridad de los deportistas.

Por este motivo el proceso para familiarizarse con el entorno. Es un proceso lento pero que nos llevará a evitar el peligro de acabar sepultado por kilos y kilos de nieve y que no nos juguemos la vida. Una situación parecida sufrieron los mineros chilenos que sufrieron el derrumbe de San José: ya sabían manejarse en situaciones parecidas y supieron como hacer llegar desde el subsuelo a la superficie que estaban vivos.

En primer lugar hay que hacer muchas horas en el rocódromo. Es el lugar para ensayar con una mano. Con dos. Con problemas en las piernas. Con problemas en los brazos. Es el lugar ideal ya que tendremos más sujecciones y menos nervios. Además tendremos a nuestro profesor al lado.

Cuando nuestro maestro crea que estamos preparados es la hora de comenzar a escalar, pero todavía alejado de la nieve. En España existen muchas zonas para hacer alpinismo y el otoño, por septiembre, es el momento ideal.

Ya que hayamos aprendido a manejarnos en el entorno natural es el momento de volver al rocódromo. Todavía nos queda mucho que aprender ahí. Seguiremos con las paredes más difíciles pero también haremos cursos intensivos para situaciones de riesgos. Estos simulacros se centran más en la situación a posteriori que en el momento que cae la nieve.

Una vez que hemos aprendido la teoría y hemos ensayado en la naturaleza no debemos buscar el conflicto con la llamada pachamama sino todo lo contrario. Evitarlo y solo utilizar los conocimientos en el caso de que nos veamos en una situación de riesgo.

Asimismo es importante ir poco a poco: primero con montañas con poca pendiente y bajo riesgo de aludes hasta que ya comencemos a desafiar auténticos colosos de roca y llegar a la cima.

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